lunes, 26 de marzo de 2012

La Infraestructura frente al cambio climatico



RECOMENDACIÓN DE ACCIONES QUE DEBEN EMPRENDERSE PARA MANEJAR Y CONTROLAR A CORTO, MEDIANO Y LARGO PLAZO LA VULNERABILIDAD DE LA INFRAESTRUCTURA NACIONAL FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO



INTRODUCCIÓN

En el presente documento, el Grupo de Hidráulica plantea al Gobierno Colombiano recomendaciones para el manejo y control de eventos Hidrológicos extremos, como los sucedidos desde octubre del año 2010. Estos eventos han afectado en forma notoria todo el territorio nacional, Con efectos devastadores a diversas poblaciones y, por supuesto, a sus Pobladores, a quienes se ha debido reubicar temporalmente, porque Sus viviendas se han inundado o destruido por deslizamientos masivos. Adicionalmente, cientos de kilómetros de vías han sido severamente afectados y las pérdidas económicas han sido cuantiosas. Todos estos efectos podrían? afectar en uno o dos puntos porcentuales el crecimiento económico del país durante el 2011, situación que retrasa muchas de las metas del plan de gobierno.  El invierno ha encontrado un país histórica e institucionalmente débil, disperso e ineficaz para la atención de emergencias de este tipo, sin planes de contingencia y con una enorme deficiencia en la coordinación interinstitucional, que debería ser la base para la reconstrucción. En especial, se trata de un país que no aprende las duras lecciones que le enseña la naturaleza. En los años siguientes a 1971 se emprendieron estudios importantes por parte del Gobierno nacional para enfrentar en el futuro las consecuencias del desastroso invierno que asoló ese año la cuenca Magdalena – Cauca, pero una vez bajaron las aguas, las recomendaciones no se pusieron en práctica.  En abril del 2011, tan solo cuatro meses después de uno de los inviernos más fuertes de que se tenga memoria, se vuelven a inundar las poblaciones, se vuelven a cerrar las carreteras, y el Gobierno se ve obligado a decretar las mismas alertas rojas.



DIAGNÓSTICO DEL PROBLEMA

Los cambios térmicos en el Pacífico, derivados del calentamiento global (fenómenos de La Niña y de El Niño), están generando en Colombia y en América lluvias con intensidades y duraciones cada vez mayores, y, de manera alterna,  sequías también más intensas y frecuentes, situaciones que son irreversibles y crecientes. Simultáneamente, los coeficientes de escorrentía de las cuencas vienen creciendo por la deforestación y el cambio de la cobertura vegetal, al eliminar los bosques para construir ciudades, vías, pastizales o áreas de cultivo. La combinación de lluvias de mayor intensidad y duración con mayores coeficientes de escorrentía producen tiempos de concentración menores y caudales extremos mayores.  Por otra parte, la construcción de diques paralelos a los cursos de agua, ubicados dentro de los lechos mayores del cauce, reducen la sección natural de flujo, lo que genera incrementos en los niveles durante períodos de caudales altos y pone en grave riesgo las áreas encerradas por estos, si los niveles son sobrepasados o fallan por problemas de diseño o construcción. Esto significa catastróficas inundaciones. Adicionalmente, hemos permitido la ubicación de zonas pobladas, industrias, cultivos y ganados dentro de las áreas naturales de

Regulación de los cursos de agua que se inundan periódicamente. Esto hace que de manera recurrente se reubique a los habitantes afectados y, en ocasiones, a sus ganados. Así, se pierden cosechas, viviendas e infraestructura de servicios durante los períodos de lluvias.



No hay comentarios:

Publicar un comentario